Te pones el neopreno cada día sin pararte a pensarlo, pero ¿de dónde salió y qué hacíamos todos antes de que existiera?
El surf nació en los climas soleados que bendicen Tahití y Hawái, donde los nadadores apenas necesitaban ayuda para mantener el calor en las aguas templadas del Pacífico. El deporte no tardó en ganar adeptos y, a medida que llegaba a costas más frías, creció también la necesidad de protección extra.
Al principio, los surfistas de aguas frías solo aguantaban 15 minutos en el agua, cogían cuatro o cinco olas y volvían a la orilla a entrar en calor.
Sin embargo, el neopreno no lo inventó un surfista, sino Hugh Bradner, físico de Berkeley. En 1952 creó el primer traje al descubrir que un buceador no necesita permanecer seco: lo que aísla es el gas atrapado en el caucho de neopreno, así que un traje puede dejar entrar una fina capa de agua y seguir manteniendo el calor. Por aquel entonces trabajaba con la US Navy en el diseño de un traje de buceo para el ejército.
Como no llegó a registrar la patente, su trabajo quedó al alcance de cualquiera. Los fundadores de O’Neill y de Body Glove (esas marcas de éxito arrollador que hoy conocemos) partieron de esa idea y, con un único objetivo en mente, surfear durante más tiempo, perfeccionaron el traje empleando una goma espuma más flexible.
Unos años después los trajes se generalizaron, pero siguieron evolucionando. Pronto el frágil neopreno quedó intercalado entre capas de un material más resistente, primero nailon y más tarde Lycra. Así no solo era más fácil ponerse y quitarse el traje, sino que también se evitaban los desgarros.
Los agujeros de la aguja seguían siendo un problema, porque dejaban entrar pequeñas cantidades de agua. Pronto las costuras se sellaron con cinta y pegamento para evitar filtraciones, hasta que finalmente se desarrolló la costura ciega.
Ya en la década de 1970, Body Glove había diseñado el primer traje sin cremallera, y las mejoras no han parado desde entonces. Con cada nueva máquina, material e idea avanza también la tecnología del neopreno, y el corte del material y los paneles anatómicos han hecho que el ajuste y la comodidad pesen mucho más. ¡Pero los límites se siguen empujando y en 2008 Rip Curl llegó a fabricar el primer traje de neopreno calefactado del mundo!
Los avances en la fabricación de neoprenos han convertido el surf en lo que es hoy – un deporte que se disfruta en todo el mundo. Así que la próxima vez que estés sentado en tu tabla esperando una marejada de agua fría, ¡acuérdate de la paciencia de aquellos surfistas ateridos de los años cincuenta!
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