Si alguna vez has practicado algún deporte, seguro que el concepto de casco te suena. Y si, como a nosotros, todo empezó con un padre o una madre encasquetándote uno en tu cabeza de forma rarísima mientras salías disparado en tu bici con ruedines, seguramente creciste pensando que los cascos no molaban demasiado.
Pues sí que molan.
¿Y sabes por qué? Porque literalmente pueden salvarte la vida. Un casco absorbe el impacto de un golpe y ayuda a reducir casi un 70% el riesgo de lesiones en la cabeza y el cerebro.
Está claro que caer al agua suena a un aterrizaje mucho más blando que el hormigón, pero el impacto puede ser igual de duro. Todo depende de la velocidad a la que vayas y de la posición de tu cuerpo en el momento en que tocas el agua. De hecho, un impacto imprevisto a gran velocidad contra el agua puede causar tanto daño como ese mismo impacto contra el hormigón.
Además, una lesión grave en la cabeza o una conmoción cerebral en el agua también puede provocar un ahogamiento, así que asegúrate de llevar siempre la ayuda de flotación adecuada – aquí puedes descubrir más sobre la diferencia entre chalecos salvavidas, ayudas de flotación y chalecos de impacto.
Un casco está diseñado para mantener los impactos previsibles de cada actividad dentro del margen de tolerancia del cerebro humano. Las propiedades de absorción de energía están en una capa de espuma compresible que absorbe el impacto de un golpe. Por eso el casco suele quedar dañado tras un accidente, sobre todo en su estructura interna, que no siempre podrás ver a simple vista. Y por eso debes sustituir siempre tu casco después de un accidente y no comprar nunca un casco de segunda mano.
La serie Mystic MK8 X ofrece lo último en protección y estilo. El acolchado personalizable consigue el mejor ajuste sea cual sea la forma de tu cabeza, y el sistema de cierre Fidlock hace que tu sesión empiece en un abrir y cerrar de ojos. Diseñados para los deportes acuáticos, los cascos Mystic hacen exactamente lo que prometen.
Este casco se ha diseñado para la mayoría de los deportes acuáticos y es apto para vela, piragüismo, kayak y aguas bravas. Está fabricado con una carcasa de ABS de alta resistencia a los impactos y una correa de barbilla totalmente ajustable con clip de apertura rápida y protección de oídos integrada.
Disponible en muchas tallas, el casco de Jobe es ideal para clubes y centros donde los participantes prueban varias actividades acuáticas, como vela, kayak y paddle surf.